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Una vez realizadas las calcas y puestas en su sitio, podemos seguir
envejeciendo la miniatura. Es importante ir poco a poco e ir trabajando
por zonas pequeñas, en lugar de intentar aplicar los efectos al modelo entero de
una vez, de esta forma las zonas serán diferentes y huiremos de un aspecto
uniforme. Comenzamos realizando baños en blanco y marrones claros para simular
las inclemencias del tiempo y para alterar el color de base. El proceso que he
seguido es aplicar una capa de disolvente con muy poca pintura por toda la zona
a tratar, casi empleando disolvente teñido. Sin dejar secar, aplicamos otros
tonos para que se mezclen los colores. He punteado con un palillo color y con un
pincel humedecido lo he arrastrado hacia abajo simulando chorreones y el
deslizamiento natural por las superficies hacia abajo por efecto de la lluvia,
una vez seco resultan muy convincentes, si nos hemos pasado siempre podemos
corregir con el pincel humedecido. En los salientes, si se acumula color, lo
podemos absorber con una servilleta de papel. Como he dicho arriba, hay que
esforzarse en que las zonas queden desiguales. En los bajos y la zona de los
pasos de rueda he acrecentado el efecto con tonos marrones, en la zona de la
boca del depósito he empleado negro para simular grasa.
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Para los óxidos, he examinado muchas imágenes de vehículos
abandonados e intentado copiar el efecto. Los vehículos pueden oxidarse
completamente por lo que no he escatimado a la hora de producir el efecto.
He empleado color marrón y lo he aplicado con un pincel, huyendo de la
uniformidad y simulando la pintura descascarillada. El techo, la zona más
expuesta es donde más he prodigado el efecto. Una vez seco, con el mismo
color aclarado con naranja he vuelto a pintar sobre las manchas pero sin
llegar al límite de éstas, y una tercera vez más claro y sin llegar al
límite de las anteriores. Una vez seco, con naranja un poco oscurecida con
marrón y muy diluida he pintado sobre los desconchones, de manera que no los
cubriese, si no que sólo dislumbre el tono. Esta aguada de color naranja
correrá hacía endiduras, ranuras y canales donde realmente se acumula el
agua creando un efecto muy real. Si es demasiado evidente podemos corregir
con el pincel humedecido, recoger el sobrante con una servilleta de papel.
En los laterale no he oxidado tanto y he sido más
selectivo. Siempre observando fotografías de vehículos abandonados, he
aplicado herrumbre en las zonas más expuestas como en abolladuras y
arañazos. Los chorreones de óxido los he aplicado de la misma forma que
para envejecer la carrocería, con tonos naranjas, y teniendo en cuenta
que tienen un origen lógico, por ejemplo el origen de un chorreón es un
desconchón o una ranura. A la rejilla del motor la he oxidado
completamente siguiendo el proceso descrito.
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