Paso 6: Vegetación.

 

 

Para la vegetación existe multitud de productos que se venden en las tiendas especializadas de modelismo. Aunque lo mejor sin duda es utilizar material auténtico: raicillas, líquenes, plantitas o las hojas de esparraguera. En la foto siguiente están expuestos los materiales que yo dispongo.

 

 

Es importante esforzarse en que la colocación de las diferentes plantas parezca de forma espontánea y aleatoria. En el mundo real, la vegetación crece en grupos irregulares de tamaño y de especie, además las de la misma especie son irregulares en su distribución, es decir no crecen en línea ni proporcionalmente. Comenzamos aplicando cola blanca en las zonas donde haya hierba o matorrales, seguidamente he espolvoreado serrín teñido. Es la base perfecta para matorrales y hierbas altas. Alrededor y donde pensemos poner solo hierba, aplicamos cola blanca y sobre ésta húmeda espolvoreamos hierba estática. Este material, muy recurrido, son pequeñas fibras que simulan muy bien la hierba o el césped, antes de que se seque la cola, frotamos una prenda de material sintético para cargarlo de electricidad estática y lo acercamos a la hierba, veremos como las fibras se enderezan y se ponen de punta. Cuando esté seca la cola, soplamos para deshacernos del sobrante de hierba.

 

En esta imagen se ve claramente el planteamiento, el serrín coloreado a la espera de recibir los matorrales, y la hierba estática ya en su sitio a la espera de la pintura.

 

En estas fotos podéis ver que para los arbustos he empleado musgo y líquenes recogidos de mis excursiones por el monte. La hierba alta es material sintético, son ideales para zanjas o márgenes, son del fabricante Woodland Scenics, también servirían los pelos de una brocha. He hecho unos aces y los he cortado a medida, pegados con cola blanca y antes de secar los he abierto con un palillo.

 

Esteramos un día para que la cola blanca  se seque completamente y empezamos a pintar. A la hieba le he dado varios lavados con verdes, fundiendo los colores cuando aún estaban húmedos, a los matojos le he aplicado un verde más oscuro, pero dejando entrever el color natural de los líquenes. Cuanto se ha secado la pintura por completo he aplicado pincel seco en amarillo, muy suavemente, ya que nos podemos traer la hierba sin querer.

Para finalizar, con una raíz he simulado la parra de la fachada, y con raicillas más pequeñas los matojos muertos.

 

 

 

 

 



 



Chema-2007